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2009-11-02
La complicada negociación fiscal de las leyes tributarias para el 2010 entre los poderes de la Nación ha dado por resultado la voluntad de comenzar los trabajos de la reforma fiscal integral desde estos momentos para que los resultados no se vean entrampados por las elecciones presidenciales del 2012.
La cúpula empresarial de nuestro país ha externado que enviará al Legislativo y al Ejecutivo Federal una propuesta de reforma fiscal integral que se base más en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y disminuya los impuestos directos, ya sea el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y/o el Impuesto Sobre la Renta (ISR).El poder Legislativo, tanto Diputados como Senadores, expresaron la necesidad de comenzar una serie de trabajos para contar con una reforma tributaria integral que responda las expectativas y necesidades de nuestro país.
De ahora en adelante se tendrá que tomar una actitud seria y responsable de todos los actores económicos, políticos y sociales, sobre las modificaciones tributarias que compondrán la reforma fiscal integral futura para el desarrollo nacional.
Las descalificaciones, filtraciones y venganzas entre los distintos partidos políticos y poderes fácticos no deberán estar presentes: los excesos todos los hemos visto en algún momento, y los pensamos e imaginamos, aunque no se tengan documentados muchos de ellos. Esto no es nada nuevo para el contribuyente.Lo novedoso para los ciudadanos y contribuyentes sería una actitud constructiva para dotar al Estado de los recursos económicos para que pueda cumplir con su correcto funcionamiento.
Habrá que estar atentos a estas intenciones reformadoras sobre el sistema tributario, y no ver que sólo sean un discurso más que se queda registrado como otro de los largos temas que no se cumplen, lo que se traduce en un país divido y polarizado por las diferencias económicas y políticas.
Con este marco, difícilmente se podrá salir adelante para competir con Brasil que se adelanta peligrosamente en el desarrollo y que de continuar así muchas inversiones y empleos terminarán en aquella latitud.
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