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2010-02-22
La reforma fiscal integral para balancear los ingresos públicos es una necesidad, pero la magnitud de la misma no se conoce a fondo por el manejo gubernamental al descubrirse que los boquetes fiscales no lo fueron y que los intentos por actualizar el sistema tributario responden a intereses electorales y no nacionales.
Los ingresos se verán presionados por la deuda en el esquema Pidiregas que tiene el gobierno federal con particulares, lo que ha originado en gran medida los incrementos tributarios como lo mencionado en su discurso el subsecretario de ingresos, José Antonio Meade Kuribreña.
Los más rentables se encuentran en Petróleos Mexicanos (Pemex), pero los de Comisión Federal de Electricidad (CFE) no han logrado los mismos resultados, ya que muchos proyectos se han visto impedidos por situaciones legales de la tierra. -Con esta perspectiva de impuestos destinados en gran medida al pago de compromisos contraídos y falta de credibilidad del gobierno federal y de los actores políticos por el manejo deleznable de la miscelánea fiscal, se busca una reforma fiscal integral para modernizar y equilibrar los ingresos públicos. El desarrollo nacional se ve obstaculizado y eclipsado por la falta de ética del gobierno federal y los partidos políticos, quienes por su falta de pulcritud y decoro ante la nación, son los menos indicados para generar una reforma tributaria.
La sociedad civil y la academia deberían levantar la mano para liderar este esfuerzo fundamental para conseguir las condiciones de desarrollo económico de un México justo y equilibrado.
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