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2010-07-12
Han pasado las elecciones para 12 gubernaturas y los partidos políticos no han dado señales de retomar uno de los puntos que atormentan y benefician a los contribuyentes: los impuestos.
La situación económica que vive el país no es la mejor y se requieren reformas que impulsen su competitividad y crecimiento para que se pueda aspirar a una calidad de vida para la mayoría de los mexicanos.
Hasta el momento las misceláneas fiscales no han funcionado para lograr una mayor competencia y desarrollo social en México. El Estado nacional tiene una deuda pendiente: lograr un desarrollo económico lo más homogéneo posible.
El Estado con el incremento de impuestos no ha podido impulsar el crecimiento y el abatimiento de la pobreza en la mayoría de los mexicanos. Cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revelan que la estructura impositiva en América Latina no reduce la pobreza, “en la OCDE, el índice de Gini estimado antes del pago de impuestos y transferencias se reduce después del pago de estos alrededor de 0,15%, mientras en América Latina solo se reduce alrededor de 0,02%,” señaló el estudio La hora de la Igualdad.
Asimismo, indicó que la región no solo recauda poco, sino que además recauda mal: en América Latina y el Caribe menos de un tercio de la recaudación corresponde a impuestos directos mientras que el grueso de la carga recae en los impuestos sobre el consumo y otros impuestos indirectos.
Puntualiza que las diferencias son significativas en el impuesto a la renta de 0,9 puntos del PIB en América Latina en comparación con casi nueve puntos del PIB en la OCDE. ¿Hacia dónde la reforma fiscal?
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