Durante la contingencia de la Influenza A-H1N1 el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens Cartstens, dio a conocer las medidas fiscales específicas para el apoyo del contribuyente, mismas que también corresponden a la crisis económica por la que atraviesa el país. “Es un hecho que estamos en una recesión", expresó Carstens en una reunión con corresponsales extranjeros, una semana después de que su oficina informó que para el primer trimestre del 2009 se calculaba una contracción de 7% del PIB.
Bajo este tenor, para la hotelería, restaurantes y esparcimiento se buscó dar alivio adicional a través de los impuestos específicos de estos sectores, los cuales son locales y por lo tanto dependen de las decisiones de cada gobierno estatal. Por esta razón, el Gobierno Federal decidió brindar mayores incentivos a dichos gobiernos con el fin de que puedan exentar del Impuesto de Nómina a los hoteles, restaurantes y servicios de esparcimiento, y del Impuesto de Hospedaje a los turistas, compensando el 25 por ciento de la pérdida de ingresos asociada a las exenciones que éstos otorguen por los meses de mayo, junio y julio del presente año. Estas cifras podrían llegar a representar mil 900 millones de pesos, por lo que la contribución del Gobierno Federal podría corresponder a cerca de 500 millones de pesos.
En otro segmento, y con el objeto de hacer más atractiva la visita de cruceros a México, se eximió del 50 por ciento del pago del derecho por los servicios que presta la capitanía de puerto, así como del derecho por el servicio migratorio extraordinario a las empresas de transporte que son responsables de las embarcaciones marítimas turísticas comerciales que arriben a los puertos del país, durante los meses de mayo, junio y julio de 2009.
Asimismo, en decreto publicado por el Diario Oficial de la Federación (DOF), se establece que se exime por una cantidad equivalente al 50 por ciento del pago del derecho por el uso, goce o aprovechamiento del espacio aéreo mexicano, a que se refiere el artículo 289 de la Ley Federal de Derechos, que deba pagarse a cargo de las personas físicas o morales dedicadas a la transportación aérea de personas, durante los meses de mayo, junio y julio de 2009.
Por otra parte, se estableció un fondo de promoción al turismo con dos componentes: Actividades de promoción general, realizadas por el Gobierno Federal; y medios para realizar actividades de promoción regional, donde se aportarán recursos “con igual paso” con las Entidades Federativas. Este fondo contará inicialmente con 200 millones de pesos, pero podrá incrementarse en caso de ser necesario.
El Gobierno Federal decidió brindar mayores incentivos a los gobiernos estatales, con el fin de exentar el Impuesto de Nómina a hoteles, restaurantes y servicios de esparcimiento; y del Impuesto de Hospedaje a los turistas.
Medidas de Financiamiento para Sectores Específicos
Tanto la banca comercial como la banca de desarrollo, crearon esquemas que permiten a sus acreditados contar con liquidez para recuperarse de este episodio. Así, la Asociación de Banqueros de México, en coordinación con Nacional Financiera y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, instrumentaron acciones que les dan la oportunidad de cumplir con sus compromisos crediticios sin que sean clasificados como cartera vencida.
Estos esquemas se orientan principalmente a brindar apoyo a las pequeñas y medianas empresas, y a los sectores como la hotelería, restaurantero y de servicios de esparcimiento, concentrando su esfuerzo en las regiones y en el periodo de tiempo en que la disminución de la demanda de sus bienes y servicios sea significativa.
Se prevé que se legisle sobre una posible reforma fiscal durante la segunda mitad del año, ya que los diferentes sectores fiscales y empresariales han manifestado que para aumentar la recaudación y depender menos del petróleo, se debe considerar la generalización del Impuesto al Consumo.
El estímulo que lleva a cabo el Gobierno Federal a través de estas medidas, suma 17 mil 400 millones de pesos, a los que se podría añadir el apoyo proveniente de los gobiernos estatales por mil 400 millones de pesos, provenientes de la exención de los impuestos sobre la nómina y hospedaje durante el periodo de la contingencia.
Independientemente de estos estímulos fiscales, se prevé que se legisle sobre una posible reforma fiscal durante la segunda mitad del año. Los diferentes sectores fiscales y empresariales han manifestado que la reforma fiscal que México requiere para incrementar la recaudación y depender lo menos posible de los ingresos petroleros, apunta hacia la generalización del Impuesto al Consumo, es decir, la homologación del IVA en alimentos y medicinas. Por ello, los legisladores deberán dejar de lado sus intereses particulares y realizar una reforma fiscal de fondo que beneficie a todos los sectores del país.